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viernes, 23 de julio de 2010

O tempo não para (2º parte)

Foto: Ariel Sabatella


En la entrada anterior hablaba de carnavales pasados, blocos afro y samba reggae, no?
Y hoy me acordé de un muy buen reportaje que le hiciera sobre el tema Gabriela Apestegui a Ramiro Musotto, publicado en los números 45 y 46 de la excelente revista Quilombo (a propósito, la semana pasada tuvimos al aire una interesantísima charla en la radio con su directora, Dinah Schonhaut).
Aquí reproduzco sólo un fragmento, donde Ramiro cuenta los orígenes del tal samba reggae:

¿Cómo surge el samba-reggae?
R El samba-reggae son las comparsas de carnaval de los negros de los barrios. Es el samba de comparsa. Eso en Río sería samba enredo (samba carioca) y acá en Salvador es samba-reggae, que es un ritmo moderno. Las scolas do samba en Río nacieron en el ´20: una comparsa que toca batucada, organizada de una manera particular, con tantos zurdos, repiques y redoblantes, un pasista con una banderita, el que hace el malabarismo con el pandeiro… Todo eso es cultura de Río de Janeiro. Pero ese modelo se exportó y fue un boom: en todo Brasil aparecieron scolas do samba imitando a las de Río.

¿También ese esquema llegó a Salvador? R Lo que pasó en Salvador fue que en el 70 aparece por un lado el movimiento black -que en Estados Unidos fue el black power- con toda su revitalización de la cultura negra. Por el otro, Bob Marley en Jamaica. Entonces para toda la gente que hacía carnaval acá, los que escuchaban a Marley, los negros que militaban en el Movimiento Negro Unificado o en el PC, para ellos el esquema de escola do samba era decadente, porque junto con esa simbología mostraba a la mujer desnuda, el erotismo de la negra, el estereotipo de la mulata sensual. De este movimiento surge Ilé Aiyé, que inventa una nueva manera de salir a la calle con las comparsas que no es la escola do samba, es el bloco afro. Y eran completamente diferentes, en la opción estética, en el discurso, en el concepto, en todo. Ilé Aiyé es el primer bloco afro, que sale en el 74, y a partir de ahí empieza a formarse lo que es el samba-reggae hoy. Y cuando sale Ilé les vuela la cabeza a todos, ahí los ven Gilberto Gil, Caetano, todos.
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¿Qué otras diferencias encontrás entre Río y Salvador?
R Otra particularidad eran las letras, que no eran, “qué lindo es Brasil, pasión de mi corazón….”, como en Río. No, nada de eso; ellos tenían letras críticas, de reivindicación socio-política. La estética también era otra, porque no eran unos tipos sonrientes sino unos rastas que te miraban de reojo. Era otra onda completamente distinta, aunque el ritmo era parecido, porque ambos hacían samba, pero Ilé no tenía nada que ver con las scolas. Más tarde, con el pasar de los años, se fueron diferenciando cada vez más: aparecen otros instrumentos, como el zurdo con dos baquetas, y el baile empieza a parecerse a la danza de orixás, que no tiene nada que ver con el samba sino que es un baile usado en el candomblé. El ritmo de Río es cada vez más rápido y acá se hace cada vez más lento, sumándole la cadencia del reggae de Bob Marley. Y así, a una velocidad más lenta, el ritmo se transformó en samba-reggae. A partir del 74 empieza el boom de los blocos afro. Salen Malé Debalé, Ara Ketu, Olodum, Muzenza, Afreketé, blocos que tocan de la misma manera que Ilé Aiyé, siguiendo la manera de tocar y componer del primer disco, emblemático, de Ilé que es “Canto Negro”.


Foto: Ariel Sabatella


¿Cómo siguió ese camino?

R Esa fue la situación que yo encontré en enero del 84 cuando llegué a Salvador: todos tocando como Ilé Aiyé. En el 84 y 85 Olodum empieza a diferenciarse, pero igual tocaba con los mismos instrumentos, hasta que en el 86 esto cambia porque aparece un mestre de percusión, Neguinho do Samba, que empieza a poner el repique con dos baquetas (antes se usaba una y la mano, como en Río). Ahí Olodum empieza a crear otros ritmos y sale como el único bloco afro que toca diferente de Ilé Aiyé. En el 86 sale con 3 ritmos diferentes: reggae, samba-reggae y merengue, mientras que Ilé tenía uno solo, en 3 velocidades: más lento, medio y rápido. Entonces Olodum no toca el ritmo de Ilé Aiyé y toca 3 ritmos diferentes con 2 baquetas. Eso era rarísimo, la gente decía “¿qué tocan esos?”. Eso fue en el 86 y yo vivía acá, así que pude ver toda la transformación: el Olodum que toca con 1 baqueta, el que pone dos, el que sale con un solo ritmo y el que sale con los 3. Yo vi todo eso, yo estaba ahí, en las calles de Pelourinho, que era donde ellos ensayaban. Yo escuchaba los tambores desde mi casa y sabía que estaban ensayando, entonces bajaba y miraba todo. Por eso me enamoré del samba-reggae, porque lo vi nacer. En el 87 ya había grupos que salían tocando igual que Olodum, en el 88 y 89 estaba dividido: mitad tocaba como Ilé y mitad como Olodum, y del 90 al 92 todos tocaban como Olodum y nadie como Ilé Aiyé, sólo ellos mismos. Ilé continuó resistiendo, manteniendo las raíces. Ahora el carnaval es un pandemónium, todos quieren inventar sus ritmos y es una cosa demasiado exagerada: inventar e inventar y cambiar y cambiar. Este es un momento muy especial y difícil para los blocos afro.

¿Qué está pasando con los blocos afro hoy?
R Están muy tapados por la música más comercial que se hace con las bandas como Ivete Sangalo, Chiclete com Banana, Yamil, etc. Los blocos no tienen hoy la misma fuerza que antes, pero bueno, es un momento, hay que reestructurar. Los blocos empezaron, ya hace 10 años, a seguir el modelo de las bandas y a desafricanizarse un poco, a poner teclados, saxos, bajos, y muchos perdieron su esencia. Ahora escuchás un disco y no sabés si es una banda o un bloco afro, y antes eran totalmente diferentes. Inclusive había mucho prejuicio, la gente decía que eran unas latas viejas sin armonía, y justamente esa era su originalidad. Hoy los blocos afro salen arriba de un camión en lugar de ir por la calle caminando, como las comparsas. Lo que pasa es que si venís caminando con la batucada y pasa un trío eléctrico, que es un camión gigante con las bandas tocando arriba, nadie escucha más nada y el trío tapa todo. Entonces los blocos se subieron arriba del camión, pero ahí en vez de 100 músicos, como antes, entran 10, con micrófonos, y no es lo mismo. Le ponen un teclado, una trompeta… y así se va desvirtuando. Es muy difícil luchar contra la industria, y en Salvador la industria del carnaval es enorme.
(Gabriela Apestegui - Revista Quilombo nº 46)


Y hablando de Ramiro: no dejen de visitar el blog del periodista Diego Oscar Ramos , donde se pueden encontrar excelentes artículos y reportajes en su homenaje: http://testimoniosyhomenajes.blogspot.com/

Y Ramiro en acción dirigiendo un taller de samba reggae en La Plata, en 2008 (casi dos años ya, o tempo não para...)


martes, 1 de diciembre de 2009

OLODUM: PUEBLO DE LAS ESTRELLAS

Antes de la fiesta (ver entrada anterior), tuve una charla, por mail, con Olodum, que fue publicada en la edición del sábado en el diario Diagonales, de La Plata. Y bueno, vale la pena postearla aquí, también.



“La música de Olodum es profunda, enigmática, religiosa, sensual, e irreal. Es fábrica de sueños, símbolo de las fuerzas de las calles de Maciel-Pelourinho [lugar de origen del bloco en el centro histórico de Salvador], de su lucha contra el racismo.
Anunciando los nuevos tiempos, es portavoz de un movimiento de ciudadanía negra, urbana y futurística, basada en los rituales de la tradición de los candomblés, de la capoeira, de los quilombos, de Bob Marley, de Mandela, de Malcolm X, de Mahoma, de Buda, de Shiva y de Jesús.
La poderosa música de Olodum es sobretodo la música de los Yorubas, de los Ibos, los Gêges, los Ijexás, los Kibundo, los Umbundos, los Macuas, todos negros africanos que vinieron del golfo de Guinea, de los costa occidental y de la bahía de Luanda (Angola).
También es la música del fenómeno religioso llamado por todo el pueblo Olodumaré, que es el nombre de Dios en Yoruba, el nombre de la rosa, la expansión que creó el mundo e hizo los hombres y las mujeres, creó la tierra, el mar, el sol y la luna; separó la noche del día y nos dio la capacidad de pensar, soñar y hacer músicas.
Así, la música de Olodum es un breve registro de las ansiedades humanas, filosóficas y espirituales de sus compositores. Y revela una literatura de guerra por la vida, de combate por la justicia, de acción violenta contra la pobreza y una literatura sexual del placer por la vida. Y las músicas serán eternas, como eternas han sido las pirámides, Oyó, Ifé, el río Nilo, el Kilimanjaro y el desierto del Sahara, así como eterna ha sido la lucha de los hombres por justicias".
João Jorge, Director de Olodum




¿Como fueron los comienzos del grupo?
- Olodum fue creado como un grupo de percusión para salir en Carnaval representando a la comunidad del Maciel-Pelourinho (barrio colonial de Salvador y elegido por la UNESCO como Patrimonio Histórico de la Humanidad). En aquellos tiempos el barrio había adquirido cierta trascendencia nacional e internacional gracias a la película Doña Flor y sus dos maridos, pero en verdad sus habitantes seguían siendo relegados social y económicamente. Entonces, ante tantas necesidades, Olodum fue creciendo y dejando de ser sólo un bloco (comparsa) de carnaval. Primero creamos una escuela de percusión que con el tiempo se fue transformando en lo que es hoy la Escuela Olodum: un ámbito al que asisten niños y adolescentes en situación de riesgo y donde se les dan clases de percusión, danza afro, arte y derechos humanos, entre otras muchas actividades.

¿Cómo empezó el suceso internacional de Olodum?
- Paul Simon fue el primero, al incluir a Olodum en la música y el video clip del tema “The Obvious Child” (del álbum The Rhythm of the Saints) en 1990. Otras personalidades de la música mundial, como Michael Jackson, Jimmy Cliff y Ziggy Marley también encontraron en la Banda Olodum un nuevo escenario en la historia de la música, y tuvieron la oportunidad de conocer el samba reggae creado por el Maestro Neguinho do Samba.
Es importante destacar que la Banda Olodum también se encarga de llevar la música de Olodum por el mundo. Ya estuvo en 35 países y miles de ciudades, siempre llevando alegría, a más de 20 millones de personas en todos estos años. Es además un importante instrumento en la lucha contra el prejuicio y la discriminación y a través de su ejemplo exitoso, valoriza e incentiva la autoestima del pueblo negro y sus comunidades.

¿Cómo es el espectáculo que traen a Buenos Aires?
- El show está a cargo de la Banda Olodum, compuesta por 19 músicos (10 percusionistas, 3 cantantes y 6 músicos de instrumentos armónicos). Llevaremos el espectáculo con que recorrimos el mundo durante 2009 al que llamamos “Povo das Estrelas” (Pueblo de las estrellas). Es nuestra celebración por los 30 años de Samba-Reggae, a través de canciones ya clásicas como Faraó, Protesto do Olodum, Rosa, Dogons, Requebra, I miss Her, Guia Olodum, entre otras.

Yendo a las otras actividades que desarrolla Olodum ¿cómo es la tarea de la compañía y taller Bando de Teatro Olodum?
- El Bando de Teatro Olodum es un proyecto maravilloso, concebido en los años 90 por Marcio Meirelles, que encontró en Olodum un aliado para el descubrimiento de nuevos talentos y expresiones para los escenarios del teatro bahiano. El taller siempre fue una unidad independiente, con vida propia, pero con una relación muy estrecha y tranquila con el Bloco Olodum (que sustenta a la Escuela, a la Banda y otras unidades). Una obra de su autoría fue adaptada y llevada al cine y a la televisión por la TV O Globo: Ó paí ó. En ellas, como Banda, participamos aportando canciones y percusionistas.



Se repite muchas veces que el carnaval de Salvador en la actualidad está perdiendo autenticidad. ¿Cual es su opinión al respecto?
- El carnaval de Salvador, viene perdiendo muchas cosas, inclusive la creatividad y la plasticidad. Es un carnaval atado a muchos intereses financieros y casi ningún interés popular. Las cosas están siendo pensadas para beneficiar a un segmento u otro, mientras que los verdaderos dueños de la fiesta muchas veces tienen quedan al margen de ella. Infelizmente quien no se profesionaliza y acompaña esa línea de crecimiento, queda afuera de todo y de la fiesta. Olodum y otros blocos afro, los blocos de samba, afoxès y travestis, aún intentan aportar alguna diversidad a esa fiesta tan poderosa que es el carnaval de Salvador.

Hace pocos días murió Neguinho do Samba, a quien muchos llaman el creador del samba-reggae. Me gustaría que me hable un poco de él.
- Neguinho. Nuestro gran líder percusivo, compositor y creador del samba-reggae. Un hombre simple, como un gran genio, transformó la historia de la música de Brasil, cuando resolvió dar un toque diferente a las células rítmicas de las tradicionales escolas de samba. Él mixturó, experimentó y dio a luz al samba-reggae. Ritmo que hizo venir a Brasil a Paul Simon, Michael Jackson y tantos otros nombres curiosos e interesados en esa batida (ritmo). En Bahia, si mirásemos con mucho cuidado, veríamos que hasta las bandas de rock hacen samba-reggae. Sin embargo pocos reconocieron en vida su importancia y magnitud. Todavía sentimos mucho su muerte.



Yo soy de la ciudad de La Plata. Aquí nació un percusionista que vivió muchos años en el Pelourinho y que también, infelizmente falleció hace poco tiempo: Ramiro Musotto. ¿Me puede dar una opinión sobre él? Y también díganos qué piensa de aquellos que dicen que es necesario haber nacido en Bahía para comprender y hacer música afrobahiana?
- Otro nombre genial de la música, que mucho ayudó en la construcción de nuevos lenguajes y sonoridades basados en la música de matriz africana, en el samba-reggae. Ramiro también era especial y se va a notar su ausencia.
Y la música afro no es exclusiva de los bahianos, no. Ella gira entre todos los que admiran la excelencia musical que viene de África, del caribe y de varios lugares del mundo. Cada uno da su toque y hace sus nuevos arreglos, de modo que surgen otras variaciones, como el samba-reggae de Neguinho, y otros tantos. En nuestro caso, vivimos apasionados por el lugar de donde vinimos, y por eso, intentamos devolver en las más diversas formas artísticas, nuestro cariño a África y a nuestros hermanos.




(Muito obrigado a Karina Barrozo, encargada de prensa e ainda mais, de Olodum 30 años en Argentina)